Ubicada en una zona residencial de especial valor, esta vivienda ha sido concebida como un proyecto donde cada decisión responde a un criterio claro de calidad, funcionalidad y equilibrio estético. Lecumberri ha tenido la oportunidad de trabajar de la mano de un profesional de la decoración, en un proceso colaborativo en el que el cuidado por el detalle ha sido constante desde el inicio.
Nuestra intervención ha abarcado la fabricación e instalación de las ventanas, el mobiliario a medida, las puertas interiores y los revestimientos de paredes. Todos los elementos se han desarrollado específicamente para esta vivienda, buscando una integración natural con la arquitectura y el interiorismo, sin estridencias ni protagonismos innecesarios.


El nivel de exigencia de la obra requería una ejecución precisa, acabados impecables y el uso de materiales cuidadosamente seleccionados. En este tipo de proyectos, la carpintería no se limita a cumplir una función: define la experiencia del espacio, su continuidad visual y su forma de habitar.
El resultado es un conjunto sereno y coherente, donde cada pieza encaja con naturalidad y el paso del tiempo juega a favor del proyecto. Un ejemplo de cómo la carpintería de madera, cuando se ejecuta con criterio y conocimiento, aporta valor real y duradero.


Este trabajo demuestra que los mejores resultados solo son posibles cuando distintos profesionales del sector trabajan de forma coordinada, compartiendo una misma visión y sumando experiencia, técnica y sensibilidad.